¿Es obligatorio auditar las cuentas anuales?

Auditar las cuentas anuales es como escarbar en las finanzas de nuestra empresa con lupa para asegurarse de que no se está haciendo nada incorrecto y que todo es legal, así como para verificar que todos los  números que se presentan son legítimos.

En este artículo os explicaremos si es obligatorio auditar las cuentas anuales, así como dar un poco más de luz en este tema para entender a la perfección lo que son y cómo funcionan.

¿Qué significa auditar las cuentas anuales?

Las cuentas anuales son informes financieros que resumen la situación económica y los resultados de una empresa durante un período contable. Incluyen el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, el estado de cambios en el patrimonio neto y el estado de flujos de efectivo. Estos informes son esenciales para verificar que todo se está haciendo en orden y para estudiar la salud financiera de tu empresa.

Auditar las cuentas anuales implica que un auditor externo revise y examine estos informes para asegurarse de su veracidad, legalidad y precisión. El auditor evalúa si las prácticas contables son apropiadas, verifica la existencia de activos y pasivos, y asegura que la información financiera cumpla con los principios contables y las normativas legales. La auditoría proporciona una garantía de que la información financiera presentada es confiable y transparente.

La obligatoriedad de las auditorias contables
La obligatoriedad de las auditorias contables

¿Quién está obligado?

En España, la obligación de auditar las cuentas anuales se rige por normativas que varían según el tipo y tamaño de la empresa. Las Sociedades Anónimas (S.A.) tienen una regla clara: todas, independientemente de su tamaño, están obligadas a someterse a una auditoría. Es una especie de regla universal para estas compañías.

Para las Sociedades de Responsabilidad Limitada (S.L.), la cosa es un poco más flexible. Si durante dos años consecutivos la empresa no es una gigante en términos de activos (menos de 2.850.000 euros), ingresos (menos de 5.700.000 euros) y empleados (no más de 50 en promedio), puede esquivar la auditoría. Es como si hubiera una ventana de oportunidad para las empresas más pequeñas.

Sin embargo, si una empresa forma parte de las llamadas “entidades de interés público”, lo cual suele suceder cuando cotiza en bolsa o tiene un impacto significativo en el interés público, no hay escapatoria; siempre tiene que someterse a la auditoría.

En resumen, si eres una Sociedad Anónima, sin importar qué tan pequeña, la auditoría es inevitable. Si eres una Sociedad de Responsabilidad Limitada, depende de tu tamaño. Y si estás en la liga grande, ya sabes que la auditoría es parte del paquete.

¿Cuándo hay que hacerlo y en qué plazos?

Para las empresas en España, si eres una Sociedad Anónima (S.A.), la auditoría de tus cuentas anuales tiene que estar lista en los primeros tres meses del año fiscal. Después de eso, le toca una visita al Registro Mercantil dentro del mes siguiente para entregar todos esos informes.

Las Sociedades de Responsabilidad Limitada (S.L.) que tienen la suerte (o desgracia) de necesitar una auditoría también tienen que hacerla en esos primeros tres meses, y luego, igual que las S.A., dar una vuelta al Registro Mercantil dentro del siguiente mes.

Ah, y si eres una entidad de interés público, como esas que cotizan en bolsa, las reglas pueden cambiar un poco, y necesitas tener tus cuentas auditadas en los primeros cuatro meses del año fiscal. Así que, en resumen, ponte las pilas en esos primeros meses para tener todo a punto. ¡Nada de dejarlo para el último minuto!

Auditorías voluntarias

Si decides realizar una auditoría de cuentas de forma voluntaria en España, estás tomando la iniciativa de someter tus registros financieros a un examen detallado, aunque no sea obligatorio. Puedes llevar a cabo este proceso en cualquier momento del año fiscal que elijas, ya que no hay plazos estrictos que debas seguir en este escenario voluntario.

Durante esta auditoría voluntaria, es esencial examinar en profundidad tus estados financieros, garantizando la integridad y precisión de la información contable. Una vez completada la auditoría, si estás satisfecho con los resultados y deseas hacer público este esfuerzo de transparencia financiera, puedes presentar los informes correspondientes al Registro Mercantil.

Este acto de voluntaria autenticación financiera no solo demuestra un compromiso con la transparencia, sino que también puede fortalecer la confianza de los inversores en la solidez de tus prácticas contables. En resumen, si buscas reforzar tu imagen de integridad y control financiero, la auditoría voluntaria puede ser una decisión estratégica.

Esperamos haber podido ayudarte, si necesitas ayuda con tu empresa o quieres más información, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.



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