Existen muchas variaciones de formas jurídicas en nuestro país, cada una con sus características propias para cada modelo de negocio. 

Hoy hablaremos de las más comunes y cómo funcionan, esperamos que al acabar el artículo te haya quedado más claro y puedas escoger el tipo de sociedad que mejor te venga para tu empresa.

¿Qué es una sociedad?

Una sociedad es una forma legal de organizar una empresa, donde uno o más individuos acuerdan trabajar juntos para alcanzar objetivos comerciales. En este acuerdo, los socios aportan capital y comparten tanto las ganancias como las responsabilidades. Es muy importante, en caso de que haya más de un socio, realizar un pacto de socios para poder evitar problemas futuros.

Hay varios tipos, como la Sociedad Anónima (S.A.) y la Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.L.), cada una con sus propias reglas. Estas sociedades ofrecen estructuras flexibles y limitan la responsabilidad de los socios al capital aportado. 

En resumen, son vehículos legales que permiten a emprendedores comenzar su negocio, colaborar y desarrollar proyectos comerciales solos o conjuntos.

Sociedad Anónima

La Sociedad Anónima (S.A.) es una de las estructuras empresariales más implementadas. En este tipo de sociedad, el capital social se divide en acciones, que representan partes de la empresa. Los accionistas, o socios, tienen responsabilidad limitada, limitando sus riesgos a la cantidad invertida. Las decisiones cruciales se toman en la junta general de accionistas. 

La S.A. es atractiva para proyectos ambiciosos, ya que facilita la obtención de capital mediante la emisión de acciones. Este formato, más formal, permite la participación de inversionistas y la expansión significativa. Es una opción seria para empresas con perspectivas de crecimiento significativas.

Por último, es un modelo de sociedad más complejo, y los trámites son más tediosos que en una S.L. Además, los socios pierden poder dentro de la empresa, son sociedades menos personalistas.

La gran variedad de modelos de sociedades

Sociedad Limitada

La sociedad limitada (SL) es una forma jurídica empresarial que combina estructura y protección. Al constituir una SL, los socios limitan su responsabilidad al capital aportado, salvaguardando sus activos personales. Este tipo de entidad brinda una toma de decisiones colectiva, mitigando la jerarquía. La formalidad inherente a una SL aporta credibilidad y transparencia, fortaleciendo relaciones comerciales. Su naturaleza estructurada proporciona estabilidad, vital en el mundo empresarial. En resumen, una sociedad limitada representa una opción sólida y equilibrada, aportando seguridad legal y flexibilidad para impulsar un emprendimiento exitoso.

Además, desde este año 2023 no es necesario tener un capital mínimo inicial, por lo cual hay menos barreras de entrada para constituir esta sociedad. Hasta este año el mínimo necesario era 3.000€. 

Sociedad civil

La sociedad civil es una entidad colaborativa donde dos o más individuos se unen para emprender. A diferencia de estructuras más formales, la sociedad civil no impone límites de responsabilidad personal. 

Cada miembro aporta sus habilidades y recursos, compartiendo ganancias y pérdidas de manera equitativa. La toma de decisiones es colectiva, fomentando un ambiente colaborativo y horizontal.

Aunque menos formal que otras opciones, la sociedad civil se destaca por su flexibilidad y enfoque en la cooperación, permitiendo a los participantes emprender juntos sin las formalidades rigurosas de otras estructuras legales.

Sociedad colectiva

La sociedad colectiva es una alianza empresarial en la que los socios comparten igualmente tanto las responsabilidades como las recompensas. En este formato, la responsabilidad personal no tiene límites, implicando que los bienes personales pueden estar en juego. La toma de decisiones se comparte en igual medida entre los socios, promoviendo la participación activa. Aunque más flexible que algunas formas empresariales, la sociedad colectiva requiere una gestión clara y transparente, ofreciendo a los socios un vínculo cercano y directo con la operación y dirección del negocio

Comunidad de Bienes

La comunidad de bienes es una colaboración donde varios individuos comparten activos y responsabilidades para lograr objetivos comunes. En este arreglo, cada miembro posee una parte proporcional de los bienes y está expuesto a la responsabilidad personal ilimitada

La toma de decisiones se comparte entre los participantes, fomentando un enfoque democrático en la gestión. Aunque ofrece flexibilidad, la comunidad de bienes requiere acuerdos claros para evitar conflictos. Es una estructura que permite a los individuos colaborar de manera informal, compartiendo recursos y responsabilidades en busca de objetivos compartidos.

Sociedad Comanditaria

La sociedad comanditaria es una estructura empresarial donde coexisten socios comanditados, responsables ilimitados, y comanditarios, cuya responsabilidad está limitada a su aportación. Esta dualidad ofrece flexibilidad y protección. Los comanditados gestionan la empresa y enfrentan responsabilidades directas, mientras que los comanditarios aportan capital sin incurrir en riesgos personales excesivos. 

La toma de decisiones suele recaer en los comanditados, manteniendo una jerarquía definida. Este formato combina la flexibilidad de una colaboración con la estructura de una empresa más formal, brindando una opción equilibrada para emprendimientos mixtos.

En resumen…

Es muy importante entender cómo vas a enfocar tu negocio en los primeros años para escoger la forma de sociedad más inteligente para tú empresa. Esperamos que en este artículo hayamos podido ayudarte a escoger la mejor opción, y si todavía tienes dudas o necesitas ayuda para formar tu empresa, no dudes en contactar con nosotros.



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