Las empresas que operan en Ecuador deben cumplir una serie de obligaciones contables y societarias ante la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros (SCVS). Entre ellas, una de las más importantes para determinadas sociedades es la realización de una auditoría externa obligatoria, un requisito cuyo incumplimiento puede dar lugar a sanciones y complicaciones administrativas.
Muchas filiales de empresas extranjeras desconocen cuándo nace esta obligación o cómo gestionar correctamente todo el proceso. Por ello, resulta fundamental conocer los requisitos, los plazos y la planificación necesaria para cumplir con la normativa ecuatoriana.
La auditoría externa es un examen independiente de los estados financieros de una compañía realizado por un auditor o una firma especializada, totalmente ajena a la administración de la empresa.
Su finalidad es verificar que la información financiera refleja de forma fiel la situación económica de la sociedad y que ha sido elaborada conforme a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) y las Normas Internacionales de Auditoría (NIA), además de cumplir con el Reglamento sobre Auditoría Externa de la Superintendencia de Compañías.
Durante la auditoría también se revisan aspectos como:
Desde 2021, además, el auditor debe emitir una opinión específica sobre el cumplimiento de las obligaciones tributarias de la compañía, una responsabilidad que incrementa notablemente la importancia del informe emitido.
Si durante el proceso se detectan fraudes, irregularidades o posibles actuaciones ilegales, el auditor tiene la obligación de comunicarlo por escrito a la Superintendencia de Compañías.
La obligación depende principalmente del volumen de activos de la empresa, calculado en función del Salario Básico Unificado (SBU) correspondiente al ejercicio anterior.
De acuerdo con la Resolución SCVS-INC-DNCDN-2025-0005, aplicable para 2026, deben someterse a auditoría externa:
Las sociedades anónimas, compañías de responsabilidad limitada y compañías en comandita por acciones deberán auditar sus cuentas cuando sus activos superen los 1.366 Salarios Básicos Unificados, equivalentes a 658.412 USD en 2026.
Las compañías de economía mixta, así como determinadas sociedades anónimas y sociedades por acciones simplificadas (SAS) con participación de entidades públicas o finalidad social, estarán obligadas cuando superen los 273 Salarios Básicos Unificados, es decir, 131.586 USD en 2026.
Este supuesto resulta especialmente relevante para empresas internacionales.
Las sucursales de compañías extranjeras y las asociaciones establecidas en Ecuador deberán realizar auditoría externa cuando sus activos superen igualmente los 273 Salarios Básicos Unificados (131.586 USD en 2026).
Por ello, muchas filiales de empresas españolas que operan en Ecuador quedan sujetas a esta obligación antes de alcanzar un tamaño especialmente elevado.
No cualquier profesional está autorizado para realizar auditorías sujetas a la supervisión de la SCVS.
Los auditores personas físicas deben cumplir, entre otros, los siguientes requisitos:
En el caso de las firmas de auditoría, además de estar registradas, deben acreditar experiencia mínima en auditoría financiera y mantener vigente su habilitación ante la SCVS.
La autorización tiene una vigencia de tres años, por lo que resulta recomendable comprobar que el auditor seleccionado mantiene su inscripción actualizada antes de iniciar el proceso.
La auditoría requiere una adecuada planificación, ya que la normativa establece varios plazos obligatorios.
Los principales son:
En la práctica, para el ejercicio 2026 muchas compañías deberán haber designado ya a su auditor durante el mes de septiembre para cumplir correctamente con los plazos establecidos.
El informe final incorpora distintos elementos fundamentales para acreditar la situación financiera de la empresa:
Este informe deberá ser posteriormente remitido a la Superintendencia dentro del plazo legal previsto.
Para muchas filiales extranjeras, especialmente aquellas cuya matriz se encuentra en España, el mayor reto no suele ser la auditoría en sí, sino preparar correctamente toda la documentación necesaria y coordinar el proceso con suficiente antelación.
En UR Global no realizamos directamente auditorías externas por razones de independencia profesional. Sin embargo, sí acompañamos a nuestros clientes durante todo el proceso para garantizar el cumplimiento de la normativa ecuatoriana.
Entre nuestros servicios se incluyen:
La auditoría externa constituye una obligación legal para numerosas compañías que operan en Ecuador y representa una herramienta clave para garantizar la transparencia financiera y el cumplimiento normativo.
Planificar con suficiente antelación la contratación del auditor, preparar adecuadamente la documentación y conocer los plazos establecidos por la Superintendencia permite evitar incidencias y afrontar el proceso con mayor seguridad.
En UR Global ayudamos a empresas internacionales y filiales extranjeras a gestionar todas estas obligaciones de forma coordinada, facilitando la relación con los auditores externos y asegurando el cumplimiento de los requisitos exigidos por la normativa ecuatoriana.
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